Oren Peli, El Fiasco Del Año

No creí que en este 2012, películas terribles como “Con El Diablo Adentro” o “La Dama De Negro”, fuesen superadas por otra clase de basura comercial, engañosa y hasta decepcionante, tanto que no te deja un motivo suficiente como para volver al cine en estos momentos. Hoy toca crítica, y vengo con todo para destrozar una de las cintas que para mí, ha sido estresante, aburrida y poco creativa del cine del terror.
En este caso, Oren Peli, el conocido director de películas como “Actividad Paranormal” entra para no salir. Y al menos en mi opinión, demuestra que está demasiado lejos de transformarse en uno de mis directores de cine favorito. Este es, cinéfilos, el fiasco del año.

No entiendo cómo puede estar dentro de la lista de los mejores directores de terror, el aclamado Oren. Si bien su fama sólo se debe a la trilogía de películas que ya he mencionado con anterioridad (que por cierto no me agradó ninguna de ellas) debo decir que sólo es por boletos vendidos. Desde el cine de horror moderno no se había visto una película tan taquillera, porque de “bueno”, creo que no tiene nada. Por eso me detuve un rato a preguntarme, “¿debo verla?” Desde ahí me doy cuenta que el engaño es comercial, vendiendo sólo su nombre a algo que en definitiva no vale la pena.

“Terror en Chernobyl”, mejor conocido como “Chernobyl Diaries” (Los diarios de Chernóbil) me ha engañado y en muchas cosas. Se decía incluso que el género a utilizarse sería el de falso documental. Y lo es al principio. ¡Pero válgame Dios, este sólo dura aproximadamente de cinco a diez minutos! Todo lo demás no es más que una película de formato común. Sin duda dije adiós a mi fantasía de poder vivir una experiencia al estilo “El Proyecto De La Bruja De Blair”. La cual considero la mejor cinta de falso documental de toda la historia. Sin embargo, eso sólo era el principio de una gran decepción.

La propuesta era creativa, o al menos eso quería prometer. Sin embargo, lo que no fue para nada creativo, sin duda alguna es el camino en el que llevaron dicha propuesta. Como una crítica anticipada me dije que sería una mezcla entre “El Despertar Del Diablo” y “La Bruja De Blair”. Pero como dije anteriormente, de lo segundo no vi mucho, ¿pero de lo primero? Sí, fue cierto, pero fue “tediosamente cierto”, esa es la gran diferencia. Desde el ensamble de una historia tan floja, (muy conocida y trillada) con argumento y diálogo simplón, hasta el desconocimiento de lo que ocurre. ¡Muchos cabos sueltos!

Se nota que Oren Peli está detrás de todo. Aunque no tiene el formato de falso documental, tiende a mostrarnos ciertas semejanzas que a palabras de muchos críticos, resumo: dan un resultado desastroso. Pésimo manejo de cámaras, que marean como “Cloverfield”, y una obscuridad que no te permite diferenciar ni a los personajes ni al escenario en el que se encuentran. Y eso no es lo peor de todo, sino que aún teniendo que soportarlo, debemos leer los subtítulos y observar cada suceso que transcurre, todo al mismo tiempo. Pero lo dije antes y lo vuelvo a decir, lo más decepcionante ni siquiera es eso.

Si ya es muy difícil de creer el hecho de que un grupo de jóvenes vayan a turistear en medio de una zona, que además de peligrosa es resguardada por el gobierno e infestada de radiación, ¿debo creerme que los “infectados”, sean tan inteligentes como para cortar los cables de los coches y tenderles trampas a los turistas? Pero eso sí, al mismo tiempo son caníbales insaciables con comportamiento de zombies. Lamento el Spoiler, pero debo dejar en claro que la trama es muy mala, tan mala que aburrirá a cualquiera. Muchos esperaban terror al estilo “actividad paranormal”, pero lo que nos encontramos tras el estreno este 13 de julio del 2012, es un bodrio que sólo nos hace dar de tres a cuatro brincos de susto por el resto de nuestras vidas.

En cuanto el contexto, está muy bien planificado. Excelente y acorde a lo que quiere ofrecernos la película. Aunque de verdad lamento el hecho de que teniendo tan buenos escenarios y utilizando uno de los desastres más recordados en la historia de la humanidad, no se haya podido realizar algo decente como para transformarse en una buena película de terror. O dejemos en paz eso, una “recomendable película de terror”. El suspenso se hace tedioso tras cada minuto trascurra, te pierdes tanto que en un segundo ves un pez raro agonizante y en otro un oso gigante computarizado correr frente a la cámara. En fin, en pocas palabras, sólo se trata de un fiasco total. Uno más para el terror moderno. ¿Quién podrá salvar esta clase de cine?

Obviamente no la recomiendo. Aunque si quieres correr el riesgo, tienes todo el derecho. Una película mediocre, con un director de cine que pareciendo tener muy buenas ideas, se encasilla sólo en su primer y único éxito. Queriendo rescatar algo bueno con un final, que en apariencia es inesperado, pero es lo más predecible que te puedas imaginar. Sales con un mal sabor de boca. La historia es tan absurda que te deja con más dudas que temor. ¿Qué pasó con los infectados sobrevivientes de la radiación? Ni siquiera los vemos más que en sombras o a lo lejos, no hay opinión al maquillaje. ¡No puedo opinar de ellos!

Entre las actuaciones, nos encontramos “talentos” no tan conocidos en películas de terror no tan conocidas que pretenden volverse exitosos ante producciones que lleven el nombre de “Oren Peli”. Tal como el actor australiano Nathan Phillips que apareció en “Wolf Creek”. Pero entre otros, Ingrid Bolsø Berdal, mejor conocida por las increíbles cintas de “Cold Prey 1 y 2”. Además del ex actor de Disney Jessie McCartney que la verdad no sé qué está haciendo en una película de ese clase. Pero algo verdaderamente terrible, son las escenas indefinibles entre “el suspenso y amor” cuando uno de los personajes intenta pedirle matrimonio a su novia antes de morir. Que por cierto, a esa chica rubia sólo la enfocaban para hacerle más visible su escote.

 

Al menos ya dije algo bueno de esta película…

 

 

 

Sinopsis: “seis turistas contratan a un guía de turismo extremo, quién los lleva a la abandonada ciudad de Pripyat, la antigua casa de los trabajadores del reactor nuclear de Chernobyl. Durante su exploración descubren rápidamente que no están solos”