Archivos para la categoría: Cine

Oren Peli, El Fiasco Del Año

No creí que en este 2012, películas terribles como “Con El Diablo Adentro” o “La Dama De Negro”, fuesen superadas por otra clase de basura comercial, engañosa y hasta decepcionante, tanto que no te deja un motivo suficiente como para volver al cine en estos momentos. Hoy toca crítica, y vengo con todo para destrozar una de las cintas que para mí, ha sido estresante, aburrida y poco creativa del cine del terror.
En este caso, Oren Peli, el conocido director de películas como “Actividad Paranormal” entra para no salir. Y al menos en mi opinión, demuestra que está demasiado lejos de transformarse en uno de mis directores de cine favorito. Este es, cinéfilos, el fiasco del año.

No entiendo cómo puede estar dentro de la lista de los mejores directores de terror, el aclamado Oren. Si bien su fama sólo se debe a la trilogía de películas que ya he mencionado con anterioridad (que por cierto no me agradó ninguna de ellas) debo decir que sólo es por boletos vendidos. Desde el cine de horror moderno no se había visto una película tan taquillera, porque de “bueno”, creo que no tiene nada. Por eso me detuve un rato a preguntarme, “¿debo verla?” Desde ahí me doy cuenta que el engaño es comercial, vendiendo sólo su nombre a algo que en definitiva no vale la pena.

“Terror en Chernobyl”, mejor conocido como “Chernobyl Diaries” (Los diarios de Chernóbil) me ha engañado y en muchas cosas. Se decía incluso que el género a utilizarse sería el de falso documental. Y lo es al principio. ¡Pero válgame Dios, este sólo dura aproximadamente de cinco a diez minutos! Todo lo demás no es más que una película de formato común. Sin duda dije adiós a mi fantasía de poder vivir una experiencia al estilo “El Proyecto De La Bruja De Blair”. La cual considero la mejor cinta de falso documental de toda la historia. Sin embargo, eso sólo era el principio de una gran decepción.

La propuesta era creativa, o al menos eso quería prometer. Sin embargo, lo que no fue para nada creativo, sin duda alguna es el camino en el que llevaron dicha propuesta. Como una crítica anticipada me dije que sería una mezcla entre “El Despertar Del Diablo” y “La Bruja De Blair”. Pero como dije anteriormente, de lo segundo no vi mucho, ¿pero de lo primero? Sí, fue cierto, pero fue “tediosamente cierto”, esa es la gran diferencia. Desde el ensamble de una historia tan floja, (muy conocida y trillada) con argumento y diálogo simplón, hasta el desconocimiento de lo que ocurre. ¡Muchos cabos sueltos!

Se nota que Oren Peli está detrás de todo. Aunque no tiene el formato de falso documental, tiende a mostrarnos ciertas semejanzas que a palabras de muchos críticos, resumo: dan un resultado desastroso. Pésimo manejo de cámaras, que marean como “Cloverfield”, y una obscuridad que no te permite diferenciar ni a los personajes ni al escenario en el que se encuentran. Y eso no es lo peor de todo, sino que aún teniendo que soportarlo, debemos leer los subtítulos y observar cada suceso que transcurre, todo al mismo tiempo. Pero lo dije antes y lo vuelvo a decir, lo más decepcionante ni siquiera es eso.

Si ya es muy difícil de creer el hecho de que un grupo de jóvenes vayan a turistear en medio de una zona, que además de peligrosa es resguardada por el gobierno e infestada de radiación, ¿debo creerme que los “infectados”, sean tan inteligentes como para cortar los cables de los coches y tenderles trampas a los turistas? Pero eso sí, al mismo tiempo son caníbales insaciables con comportamiento de zombies. Lamento el Spoiler, pero debo dejar en claro que la trama es muy mala, tan mala que aburrirá a cualquiera. Muchos esperaban terror al estilo “actividad paranormal”, pero lo que nos encontramos tras el estreno este 13 de julio del 2012, es un bodrio que sólo nos hace dar de tres a cuatro brincos de susto por el resto de nuestras vidas.

En cuanto el contexto, está muy bien planificado. Excelente y acorde a lo que quiere ofrecernos la película. Aunque de verdad lamento el hecho de que teniendo tan buenos escenarios y utilizando uno de los desastres más recordados en la historia de la humanidad, no se haya podido realizar algo decente como para transformarse en una buena película de terror. O dejemos en paz eso, una “recomendable película de terror”. El suspenso se hace tedioso tras cada minuto trascurra, te pierdes tanto que en un segundo ves un pez raro agonizante y en otro un oso gigante computarizado correr frente a la cámara. En fin, en pocas palabras, sólo se trata de un fiasco total. Uno más para el terror moderno. ¿Quién podrá salvar esta clase de cine?

Obviamente no la recomiendo. Aunque si quieres correr el riesgo, tienes todo el derecho. Una película mediocre, con un director de cine que pareciendo tener muy buenas ideas, se encasilla sólo en su primer y único éxito. Queriendo rescatar algo bueno con un final, que en apariencia es inesperado, pero es lo más predecible que te puedas imaginar. Sales con un mal sabor de boca. La historia es tan absurda que te deja con más dudas que temor. ¿Qué pasó con los infectados sobrevivientes de la radiación? Ni siquiera los vemos más que en sombras o a lo lejos, no hay opinión al maquillaje. ¡No puedo opinar de ellos!

Entre las actuaciones, nos encontramos “talentos” no tan conocidos en películas de terror no tan conocidas que pretenden volverse exitosos ante producciones que lleven el nombre de “Oren Peli”. Tal como el actor australiano Nathan Phillips que apareció en “Wolf Creek”. Pero entre otros, Ingrid Bolsø Berdal, mejor conocida por las increíbles cintas de “Cold Prey 1 y 2”. Además del ex actor de Disney Jessie McCartney que la verdad no sé qué está haciendo en una película de ese clase. Pero algo verdaderamente terrible, son las escenas indefinibles entre “el suspenso y amor” cuando uno de los personajes intenta pedirle matrimonio a su novia antes de morir. Que por cierto, a esa chica rubia sólo la enfocaban para hacerle más visible su escote.

 

Al menos ya dije algo bueno de esta película…

 

 

 

Sinopsis: “seis turistas contratan a un guía de turismo extremo, quién los lleva a la abandonada ciudad de Pripyat, la antigua casa de los trabajadores del reactor nuclear de Chernobyl. Durante su exploración descubren rápidamente que no están solos”

Después de la explicación racional de el origen de los zombies, ahora les compartimos una serie de buenos films que no debes perderte  por nada del mundo.

El género de terror ha ido ganando muchos seguidores y es una gran noticia pero también la balanza se inclina a que muchas personas prefieren ver películas de zombies e infectados, últimamente han salido muy buenas películas de  zombies e  infectados.

Las nuevas generaciones no conocen algunas películas clásicas y  no se pueden perder algunos clásicos del cine de terror que aunque hayan pasado muchos años siguen gustando y deben ser vista por las nuevas generaciones, yo voy a poner una lista de las que realmente me han llamado la atención.

1.-Night of  the living dead 1968, esta película fue un verdadero clásico , George a romero hizo el guion y fue el director de esta película. Aunque también salió un remake me parece que en el año 1990 y dirigida por el genio de los efectos especiales Tom savini, para mi gusto estas dos películas son excelentes y merecen la pena ser vistas y entrar en tu colección.

2.-Zombie fleshs eaters es una de esas películas de zombies del año 1979 fue escrita por un verdadero maestro del cine de terror su nombre Lucio Fulci de origen Italiano, la película fue un hit en su época aunque no todos la conocen por qué no paso por latinoamerica.

3.-Dawn of the dead de 1978 y también la segunda película de George A. Romero fue un verdadero clásico de las películas de zombies, esta película en lo particular para mi gusto fue muy buena y también merece la pena tenerla en la colección, una historia bastante buena con un buen final, como dato curioso en esta película sale Ken Foree el actor que salió en kenan y kel , pero nada que ver he asi que no se preocupen .

4.- Re-Animator por Stuart gordon , esta película también luce con tintes de comedia en algunas partes pero es un excelente filme , esta película salió en el año de 1985 y fue un éxito total por la trama y también volviéndose en una película de culto.

5.-The serpent and the rainbown fue una película con mucho éxito y bueno también fue de esas películas que siempre serán recordadas.

Continuamos con los zombies, y seguimos hablando de la zombificación.

Lejos de ser producto de extraños sortilegios esotéricos, la zombificación es producto de una excepcional aplicación de la química natural por parte de los bokor. El polvo zombie es un compuesto elaborado a partir de un sin fin de productos de origen vegetal, animal y humano que, mezclados en su exacta proporción, producen el veneno más fascinante de la brujería afroamericana. Extractos de plantas, huesos humanos, tarántulas, sapos venenosos, gusanos y otros ingredientes no menos pintorescos forman parte de ese polvo zombie cuyo principal elemento radica en tetradotoxina contenida en el pez-globo.

Éste es el veneno de origen animal más potente que existe. Conocido ya en Japón, el pez-globo es un exquisito manjar que los cocineros nipones consideran un auténtico plato de lujo. Pero precisamente la mortífera toxicidad de los ovarios de las hembras, que solo un chef experto sabe identificar, ha provocado numerosos casos de muerte por envenenamiento en restaurantes japoneses.

Para crear un zombie, el brujo lo envenena con la mezcla tóxica. Se le puede administrar en la comida, o frotándola sobre la piel. Un método común es espolvorearla alrededor de la casa de la víctima, para que ésta, al caminar descalza, la absorba a través de la planta de los pies o la respire al levantar el polvo cuando barra.

La tetraodotoxina del pez globo es 1200 veces más potente que el cianuro, y en un sólo pez hay suficiente para matar a 30 hombres adultos. La piel de la rana común (Bufo bufo) también puede ser letal. Tiene efectos alucinógenos, vasoconstrictores y epileptogénicos, especialmente si la rana se ha sentido en peligro. Una rana que nade un rato en el plato del perro será suficiente para tener algún efecto en el animal que beba de esa agua.

Después se debe matar a la víctima y luego desenterrarla. En Haití, los muertos son inhumados rápidamente, puesto que el calor y la humedad aceleran el proceso de descomposición. El brujo debe desenterrar rápidamente a su nuevo esclavo antes de que muera por asfixia. Una vez desenterrado, el brujo les da a comer datura (Datura stramonium), conocida también como toloache, un potente psicoactivo en la dosis correcta, y un veneno letal en la incorrecta.

 La datura rompe cualquier lazo que pudiera conservar con la realidad después de haber sufrido el trauma de ser enterrado vivo, enloqueciéndolo y borrando todos sus recuerdos. El zombie no sabe que día es, donde está, ni como se llama. Permanece en un delirio psicótico semiconsciente. Son vendidos como esclavos y se les vuelve a suministrar datura en cuanto den muestras de empezar a recuperar sus sentidos y se les mata definitivamente en cuanto se vuelven demasiado viejos para seguir trabajando.

Una De Amor… ¡Y De Zombies!

 Aún no lo supero. Han pasado semanas y créanme que no puedo. Bien, admito que no es de extrañarse, generalmente me quedo enamorado por películas que tengan que ver con vampiros, fantasmas, llantas asesinas, extraterrestres y por supuesto, no pueden faltar los maravillosos zombies. En esta ocasión, hablaré de ellos. Pero con un toque tan romántico, cuya trama se enreda entre sangre y más sangre, para forjar un film extraño, melancólico, humorístico y hasta de terror. “Make-Out Whit Violence” (Besarse con violencia). Posiblemente, si bien me es difícil de aceptar. Mi película de muertos que reviven favorita. Discúlpame  Romero, esta vez sí que te he traicionado.

Las películas de zombies están siendo criticadas severamente. Desde que vimos al gran George A. Romero reinventándose un nuevo estilo acerca de estos monstruos modernos con su afanada película: “La Noche De Los Muertos Vivientes”, presenciamos que los clichés siguen y siguen de una manera impresionante. Ya hasta tenemos series de televisión, cómics, videojuegos, mangas, caricaturas, animé, etc. Y si bien existen otras tantas producciones que no sólo se burlan de esto, sino que también intentan buscar otra explicación para la existencia de estas criaturas, tales como: “Zombies Nazis”, “Cementerio de Mascotas” o “Muerte Cerebral”.

Aclararé algo importante para empezar la crítica. Jamás, y lo digo enserio (ni siquiera el padre del cine zombie lo logró) una película de cadáveres andantes me había arrancado un pedazo de carne, y al mismo tiempo les digo, me provocó que rebolotearan mariposas en el estómago con cada escena. Al terminar me quedé pasmado. Intentaba explicármelo. “Fue la música de fondo”, “estabas sentimental ese día”, “¿no te desparasitaste, verdad?”. Y un sinfín de tonterías, que al final fueron ignoradas por la afirmación: “es la magia del cine”. Pero no cualquier cine de esos que quisieran atravesarse con lujosos efectos especiales como “Resident Evil”. Sino uno que te haga ver el mundo, la vida y la muerte, con ojos distintos. Intensamente distintos.

Primer largometraje dirigido y producido por los hermanos Deagol. Bajo las actuaciones de Eric Lehning,  Cody DeVos y Lea Alta sólo por citar a los principales, al lado de  un gran grupo de jóvenes cineastas, músicos y artistas novatos de  Hendersonville, Tenesse. Cuyos preparativos duraron  cinco años, ocho semanas de rodaje y dos años de postproducción, todo para darnos a conocer una nueva forma de entender el cine, con su gran estreno en el 2008. Que si bien, “Make-Out Whit Violence” pretende darle diversas vueltas de tuerca a todo lo que nosotros ya hemos conocido, tanto como “cine fantástico” pasando por el “cine de horror o zombie”, deja una huella que posiblemente será muy difícil de borrar.

Me agradó el sencillo, pero a la vez complejo concepto que nos encierra a preguntarnos: ¿Es una película más de zombies, o una metáfora acerca de lo que no podemos explicarnos? La película pareciera hablar de la muerte, y sí realmente lo hace. Sin embargo, toca temas aún más recurrentes a cerca de la vida. La perspectiva, vista desde los ojos de un par de adolescentes, nos presentan los temores al rechazo o al amor no correspondido. Además de los conflictos de pareja. Problemas de amor que simbolizan inmaduramente a esa edad, la muerte. Aunque aquí, tales riñas se siguen presentando de una forma demasiado drástica.

Como ya lo he dicho, existen tantas cuestiones a la vida, en una película que pareciera ser sólo de muerte. Tanto que me ha dado a entender que es una especie de crítica a ello. Una forma de ver lo terrible que es vivir. Empezando desde la adolescencia. Hasta aquel momento que podemos dar el paso a la madurez, como también, la espera a algo mejor en la etapa adulta. La verdadera complejidad que nos encierra en ese momento tan difícil cuando lo importante era ser popular,  sexo, vestir a la moda, estar con alguien (pareja), beber alcohol, sexo, drogas, fiestas mundanas, cigarrillos, lugares en dónde bailar, sexo y por supuesto, el sexo.

 

Pero, ¿qué podemos decir acerca de la muerte en esta película? Otra cosa importante que debemos y es necesario agregar, es sin duda las mil y una interpretaciones que se les puede dar a este film. Sobre todo, el final. Uno que oníricamente nos dice, “no termina aquí, nunca terminará”. Quizás tiende a darnos un consuelo, como también a explicarnos que nadie quiere visitar el tenebroso umbral de la muerte solo. Queremos ir acompañados. Quizás sin abandonar la vida, y regresar a este mundo de cualquier forma posible. Porque el temor de conocer qué hay más allá, puede transformarnos a todos en temibles zombies. Un innovador conflicto existencial.

Ahora bien, este tipo de zombies no podría ser clasificable. No aún. Dentro de la denominación de “película de zombie”, creo que sí tiene toda la razón, pero hay tantas diferencias a los clásicos hambrientos de carne humana. Así como en “Zombies Nazis”, los clichés se rompen, pero de una manera aún más distinta. Un cadáver que parece estar animado, pero el alma, aquella esencia peculiar que nos hace a todos humanos, no está. Razón por la que los personajes intentan devolverla “a la vida”. O mejor dicho, a lo que era antes. Pero las reglas del inframundo son peligrosas y sumamente desconocidas. Un tanto fantasmal, pero sobretodo, al mejor estilo zombie. ¡Muy original!

Película altamente recomendable. Y lo digo de dos formas. Una para los amantes del horror, pero otra para aquellos que simplemente gustan de alguna historia romántica, pero bajo las influencias de la cultura zombie. Créanme que esto va más allá de un humor barato. Es sumamente negro y muy bien acomodado para hacernos reír, llorar y hasta asquearnos de la muerte. No tendremos más zombies al estilo del gran Romero, pero ese cambio que nos ofrece es, sin lugar a dudas, una forma de callar a los que creyeron haberlo visto todo. No es ridícula, ni apocalíptica. Tampoco cae en los lugares comunes como en cualquier otro film de muertos vivientes. Es una película que deja en segundo plano a los zombies, pero en primer lugar a la crítica tan rotunda hacia el amor, la vida… ¿y por qué no?, hasta la muerte.

 

Sinopsis:

“Un joven debe cumplir el amor no correspondido por una chica que ha resucitado de entre los muertos.”

¿Quién puede matar a un niño?

Una pareja americana, de vacaciones en España, acude a una pequeña isla para pasar un día tranquilo. Una vez allí, comprueban que en la isla no hay presencia de adultos. Los únicos que se encuentran a sus anchas por las calles son niños. El misterio aumenta cuando son testigos de un terrible crimen perpetrado por dichos niños.

La carrera en el cine de Narciso Ibáñez Serrador fue corta, pero impactante. Con tan solo dos películas, consiguió un hueco de oro dentro del género de terror. Algo que también fue confirmado, en el medio televisivo, con la mítica serie Historias para no dormir (1965-1982). Con La residencia (1969) se marcó un taquillazo. Llevó hasta el cine a tres millones de espectadores, en un éxito proporcional al que más actualmente ha tenido el cine español del género con Los otros (2001) y El orfanato (2007). Pero esta historia, más de suspenso que de terror, no siempre efectiva aunque dirigida e interpretada con solvencia, no mostraría todo el potencial que tenia Chicho entre manos. Su verdadera obra maestra la consiguió unos años después con la película que nos ocupa. Y esto, sin olvidarnos de su magnifico episodio, a modo de telefilme, para la citada Historias para no dormir, titulado El televisor (1974). ¿Quién puede matar a un niño? también obtuvo un éxito importante, aunque menor al de La residencia. Lo que no impidió que se convirtiese en una de las películas de culto por antonomasia de nuestra cinematografía. Se trata de una propuesta más difícil, mucho más cruda.

 En cierto modo, Narciso es un director similar al George A. Romero del cine zombi. De hecho, ¿Quién puede matar a un niño? es una gran película de zombis, sin necesidad de que la amenaza haya vuelto de la muerte. No solo se centra en el terror, la sangre o el impacto, sino que además hace hincapié en la crítica social poco sutil. Esos niños locos, alienados, de la isla a la que viajan los protagonistas, son la respuesta a la devastación que los adultos provocan en ellos. Las guerras, los maltratos, los abusos. Los niños, en muchas situaciones, son los que pagan la peor parte en los conflictos “de los mayores”. De ahí que, a través de la metáfora, los pequeños comienzan su particular invasión, lenta pero aterradora, para adueñarse del mundo que los adultos no saben mantener. Nos quedan momentos como el de la piñata, o ese brutal clímax final que más de uno se sorprendería al ver en un cine treinta años después.

Narciso era un visionario del género. Lastima que lo abandonase en favor de telebasura varia. Recientemente volvió a hacer acto de presencia con el fallido experimento Películas para no dormir, del cual surgieron algunas cosas interesantes, como Para entrar a vivir, dirigida por Jaume Balagueró, pero también decepciones, como la horrible La habitación del niño, de Alex de la Iglesia, o la propia propuesta de Narciso, titulada La culpa.

Lo mejor: Impresionante de principio a final. El ritmo in crescendo de la trama, la brutalidad cada vez mayor de las escenas de terror, provoca una sensación de mal rollo difícil de igualar. Los últimos minutos son para ver una y otra vez.

Lo peor: Que el cine de terror español no vuelva a sorprender con producciones de esta calidad (salvo alguna grata excepción como Rec (2007).

La mayoría de las personas relacionamos el fenómeno zombie en la actualidad con plagas víricas o muertos vivientes que caminan desde la tumba, putrefactos en busca de cerebros humanos.

Para comenzar, el mito zombie nace en África y más tarde entre los esclavos negros que fueron traídos a las islas de El Caribe, sobre todo a Haití, un país en el que el vudú, la magia negra y la superchería africana conviven entre su población. Y no sin motivo, ya que Haití es el único país que recoge en su código penal el castigo contra la zombificación. El artículo 246 recoge como intento de asesinato la inducción en una persona, por envenenamiento o empleo de ciertas sustancias, de un estado letárgico similar a la muerte. Y si esta persona es enterrada, aunque después sea exhumada con vida, tal intento pasa a ser considerado asesinato.

El origen de estas prácticas en éste y otros países caribeños se pierde en la noche de los tiempos, se dice que estas prácticas fueron traídas por los esclavos africanos que fueron llevados allí en tropel durante las épocas coloniales, aunque la “especialización” en este tipo de magia negra para lobotomizar a sus víctimas es bastante confusa.

Las primeras informaciones documentadas se remontan a principios del siglo pasado. William Seabrook, publicaba en 1929 “La isla mágica”, donde afirmaba haber visto con sus propios ojos a los muertos trabajando en los campos de caña de azúcar. Más tarde, otros escritores como Lafcadio Hearn o la periodista Inez Wallace tratarían el tema más a fondo y sus reportajes darían origen a las primeras películas sobre el género zombie, como el clásico “I Walked With a Zombie” (Yo anduve con un zombie), de Jacques Tourneur, rodada en 1943 y que daría a conocer algunos casos de estos zombies “auténticos”.

Ya en los años 80 llegaría el trabajo quizás más contundente y mejor documentado sobre los zombies hasta la fecha. Se trata de la publicación del estudio realizado por el etnobotánico Wade Davis, titulado  como “El misterio zombi (Edit. Martínez Roca)”. El libro de Davis daría a conocer los casos de algunos zombis, como el famoso Clairvius Narcisse y las técnicas y drogas usadas por los bokors para conseguir la catalepsia temporal en sus víctimas.

“La serpiente y el arco iris”, título del libro en otros países, fue llevada al cine por Wes Craven y continuó con un nuevo libro titulado “Passage of Darkness” en los que se profundiza más a fondo en los aspectos farmacológicos y antropológicos. La tesis planteada por Davis creó un gran revuelo entre la comunidad científica, con partidarios y detractores bien posicionados. No hay que pasar por alto en este punto que las farmacéuticas están más que interesadas en todo este asunto, ya que la búsqueda de un medicamento que mantuviera a los pacientes con las constantes vitales mínimas sin llegar a matarlos, sería la gallina de los huevos de oro. Los ejércitos pagarían una buena suma de dinero por tener en sus botiquines la pastilla milagrosa que mantuviese a sus heridos graves en estado de animación suspendida hasta el momento de poder ser “resucitados”.

Davis y sus patrocinadores creían, acertadamente, que entre las fórmulas mágicas, los hechizos y sortilegios vudú, y los ungüentos y filtros de los brujos podía esconderse un secreto de extraordinarias posibilidades médicas. Un excepcional anestésico capaz de limitar las constantes vitales del cuerpo hasta el límite de una muerte aparente, imposible de reconocer por ningún médico, y un antídoto que permitiese “revivir” al “muerto” en su tumba, provocándolo además una amnesia permanente y un estado alucinatorio constante, que lo convirtiese en un dócil, sumiso y obediente esclavo del bokor.

Lejos de ser producto de extraños sortilegios esotéricos, la zombificación es producto de una excepcional aplicación de la química natural por parte de los bokor. El polvo zombie es un compuesto elaborado a partir de un sin fin de productos de origen vegetal, animal y humano que, mezclados en su exacta proporción, producen el veneno más fascinante de la brujería afroamericana. Extractos de plantas, huesos humanos, tarántulas, sapos venenosos, gusanos y otros ingredientes no menos pintorescos forman parte de ese polvo zombie cuyo principal elemento radica en tetradotoxina contenida en el pez-globo.

¡Lo mejor de la ciencia ficción!

Es hora de la recomendación más amena del 2012. Y aunque no quisiera apresurarme, debo hacerlo. Dentro de la ciencia ficción, la afanada película de “Prometeo”, sale para salvar lo poco que nos quedaba. Una experiencia que me hace recordar los clásicos que le pertenecieron al género. Pero sobretodo, dentro de los estilos que Ridley Scott forjó con su recordada obra de arte en los años 70: “Alien”. Ya que con esta, se ensambla a la perfección una precuela tan detallista y que suele explicarnos, al menos en ciertas cosas, lo sucedido mucho antes de “el octavo pasajero”. Leer el resto de esta entrada »